CONTROL DE ESFÍNTERES

           La importancia del control de esfínteres supone para cada niño\a una experiencia vital. La respuesta a sus necesidades fisiológicas implica la   
                      adquisición de unos nuevos hábitos de higiene.

          Algunas manifestaciones infantiles que pueden ser significativas de que están controlando sus esfínteres pueden ser:

                      -Agacharse cuando hace pipí o caca aún llevando los pañales colocados.
                      -Decir pipí o caca una vez que se lo han hecho encima.
                      -Ponerse la mano sobre el pañal.
                      -Hacer muecas y sonidos de extrañeza o perplejidad mientras está defecando.

Orientaciones prácticas:

-El ambiente en el servicio debe de ser relajado y alegre.

-Puede ser prudente vigilar e incluso marcar unos tiempos para comprobar si los niños\as están húmedos: antes de dormir, después de la siesta...

-Asegurarse de que haya siempre papel higiénico a disposición de los niños\as.

-Darles la posibilidad de volver al servicio, aunque acaben de salir.

-Hacer cumplir algunas normas: tirar de la cadena, lavarse las manos...

-Incitar a los niños\as a que colaboren en las tareas de vestirse y desvestirse.

-Llevar al niño\a al inodoro en momentos puntuales como por la mañana, después de comer...

-No forzar al que no quiera ir al servicio.