El
lauburu es un símbolo místico, que representa los cuatro elementos
naturales (Tierra, Aire,
Agua y Fuego) y los ciclos vitales, de la vida... y de la muerte. Cuando
está colocado en la posición
en que se suele hacer normalmente (lauburu color verde) representa el
ciclo de la
muerte y es así como se utiliza en los cementerios, en las lápidas, y
antiguamente en las estelas
funerarias discoidales.
En cambio, al ponerla en el sentido en que aparece de color
madera, representa los ciclos del nacimiento y de la vida.
Sin embargo, hoy día poca gente conoce ese antiguo significado
místico, y el lauburu aunque sigue siendo un símbolo
euskaldun, es representado casi siempre en una única posición,
irónicamente la de defunción.